30.8.14

[Reflexiones] ¿Qué significa una fractura?


De la astrología ósea al esoterismo de las partes


Para la mujer de olas, Chayo, Yvo y Gaby.
(y para Julieta Campos, que hubiera coincidido con ustedes)

Tuvieron que pasar cuarenta años para vivirlo en carne (y hueso) propia: cuando te quiebras algo, duele. Molesta en el ánimo, la salud, el orgullo y el bolsillo. Primero yaces inmóvil en una cama, luego intentas levantarte y andar, después tratas de saciar el hambre haciendo platos sencillos y al tiempo emprendes unos pasos tratando de dominar las muletas. 

27.8.14

[Reflexiones] Patientia

You say when it hurts you don't mind
Because when it hurts you, you feel alive
It's that what it is?
                              U2 - Stay


En la wikipedia, la paciencia "es la actitud que lleva al ser humano a poder soportar contratiempos y dificultades para conseguir algún bien". Más adelante, la misma nota explica que la etimología proviene de pati, que se traduce como "sufrimiento" y de hecho, explica, de ahí deriva el concepto de paciente en la medicina: el que sufre. ¿Deberíamos entonces entender a la paciencia como el arte de aguantar el sufrimiento?  Estoicismo: Cuauhtémoc, los mexicanos frente al PRI, los migrantes frente a los policías...

Según el mismo artículo, "en la religión cristiana, la paciencia es una de las virtudes más valiosas de la vida. El aumento de la paciencia es considerado como la obra del Espíritu Santo en el cristiano que ha aceptado el regalo de la salvación." ¡Qué cosas! Toda la vida nos pintaron la paciencia como una sabia virtud y hoy me entero que se deriva de una especie de tolerancia al dolor y al sufrimiento... para alcanzar algo superior. La iglesia siempre nos dijo qué era lo bueno y qué era malo. Y así nos dijo que ser paciente es positivo. Pero, ¿no significa entonces que el paciente es masoquista? 

25.8.14

[Reseñas] Pasado Perfecto de Leonardo Padura, La edad de hierro y Foe (de JM Coetze)

Nota vieja: hace 6 semanas me volví a caer de la moto y me volví a fracturar; nota actual: la semana entrante podré volver a caminar, según mi doc, que al verme sonríe como detective que ve al mismo ladrón entrar una semana después de haberlo liberado. Nota vieja: me gusta mucho leer; nota nueva: en los últimos tiempos leí dos novelas policiacas de Leonardo Padura (pronúnciese Padúra porque las reglas ortográficas dicen que si no lleva acento, suena en medio, aunque a mí me guste más esdrujular: siento que da más peso, que le pone emoción y hace que el autor suba como tres puntos... pero no, no es Pádura). Entretenidas como para quien se ha roto un pie y quiere leer sin pensar mucho. A las dos de Padura se suman dos de Coetzee, un sudafricano que jamás había leído y gusta de escribir en femenino y además meterse tan al interior de los sentimientos de las damas que decidió contar una ficción de una Robinsona Crusoe que le vende su libro a un pobre Daniel Defoe y otro de una mujer blanca que tiene cáncer y decide dejar morir su soledad junto a un vagabundo de apellido francés (Vercueil) mientras lo cuenta todo por escrito a su hija que se fue (Where else?) a América. 

4.8.14

[Reflexiones] El proceso de decantación social....

Seguramente me estoy inventando una más, pero, ¡qué diablos! Inventar es parte del credo del Andaryego. Que nadie califique la turgencia de la invención o su viabilidad, si sabemos que no tiene mucha. Y si no tiene mucha es porque es aún es un concepto en ciernes... el blog del Andaryego probando conceptos, será la descripción de esta noche.

Bueno, quería compartir algo: la decantación social. Emanado de la física, la decantación es un proceso mediante el cuál se separan los sólidos de los líquidos o los líquidos de otros líquidos y no consiste en otra cosa que en una separación debida a la gravedad: los más pesados van hacia abajo, mientras los más ligeros se mantienen arriba. Hoy me tocó preguntarme si lo mismo sucedía en el entramado social. 

3.8.14

[Reseñas] Historias de policías y ladrones: Vientos de Cuaresma, por Leonardo Padura (no Jis y Trino)

Termino de leer el primer libro de la nueva remesa que recibí esta semana, "Vientos de Cuaresma", de Leonardo Padura y me quedo con la misma sensación que tengo desde la semana anterior: que lenta e inexorablemente se acerca a mi vida el momento de comenzar la escritura de un texto largo, como esos que hacía en el pasado, cuando ni el trabajo ni el doctorado me habían comido las ideas.

Es raro, pero a pesar de lo que dicen otros (Harvey? Lash y Urry? Perdí esa nota) sobre la monotonía del ser humano, yo más bien pienso que somos cíclicos: una temporada somos lectores, otra somos cuentistas o deportistas y así, avanzamos por la vida en círculo, en ires y venires. Hacía años que no tenía moto, de pronto volví a ella y ahora pienso que siempre estará cerca, aunque me haya accidentado en dos ocasiones en los últimos cinco meses. Si esto se mantiene, en un futuro no muy lejano volveré a intentar el parapente, la escalada, el ecoturismo y a lo mejor hasta el comercio y eso de tener novia. ¿Será?