24.1.17

[Escritores invitados] Estar en Cuba cuando Fidel se va, por Guillermo Rodríguez

En diciembre pasado, cuando la vorágine del fin de año se apropiaba de todos y cada uno de nosotros, recibí este texto de una persona que tuvo la suerte de estar en Cuba cuando Fidel murió. Esto es lo que se puede llamar suerte, audacia, fortuna o causalidad, pero llámesele como se le llame, es algo que todos podemos aprovechar. El texto es más que bueno. Combina la emotividad del acto de la muerte con la historia personal de alguien que ha vivido Cuba desde corta edad: por cercanía histórica, por historia familiar y seguramente por interés personal. 
Este es el relato de Guillermo, alguien como tú y como yo, que tiene la oportunidad de trabajar mientras viaja. Los oficialistas y bien portados dirían que es al revés, pero si tú, como yo, eres de los que disfrutan más del viaje que del trabajo, entonces lo comprenderás. Al fin y al cabo hay cosas en las que el orden de los factores no solo altera el producto, sino el sentido de la vida. 

Nuestro escritor invitado simplemente se fue a trabajar y de la nada, mientras sobrevivía el calor de Santa Clara mirando la plaza y sus jóvenes, se encontró con el bullicio que genera una noticia como la que podría dar CNN en la oscuridad nocturna: "Fidel Castro dies at 90..."

Y de acá en adelante, te dejo que leas su historia en persona. Fotos, personajes interesantes, recuerdos y memorias... en fin, todo lo que puede tener un buen relato de un momento único en la vida.

Solo da clic acá y continúa con la lectura.  Por supuesto, se reproduce y presenta en este blog con la debida autorización del propietario, el señor don Guillermo Rodríguez S. y la solicitud de que si lo vas a retomar, hagas la cita de quién lo escribió. 

Buen viaje!

PS: La foto acá utilizada es de Ian Wilkinson.

10.1.17

2017, como 2016. Se fue Zygmunt Bauman!

Triste noticia para el mundo de la sociología: Zygmunt Bauman se fue. Un año después de Umberto el Grande y de un 2016 que se llevó también a músicos de enorme nivel, el maestro Bauman, enorme pensador y por supuesto fuente de inspiración de mi tesis doctoral, también se va de este mundo. 

¿Qué nos queda? Eco, Bauman y años antes Hobsbawm fueron enormes en su rama y coincidieron en su interés por la especie humana, su historia y su presente. Hoy nos faltan pensadores de su talla y no podemos sino estar tristes del vacío que nos deja. 

Por favor, cuídese Wallerstein!!

Acá una pequeña nota que hice hace algunos años sobre la Modernidad líquida. http://andaryego.blogspot.mx/2014/01/on-reading-baumans-sociology-sobre-la.html